martes, 3 de septiembre de 2013


Ya sean los cazadores o los cazados, estos animales son los maestros del disfraz, ya que pueden engañar incluso a los mejores observadores.
Algunos se esconden debajo de hojas, algunos se disuelven en la corteza de un árbol, mientras que otros se deslizan perfectamente en la nieve, para ocultarse de un depredador hambriento.